Un sistema de trading es un conjunto de reglas y parámetros que combinados de manera inequívoca, define el momento exacto de participación en uno o varios instrumentos financieros con la finalidad de obtener beneficios. Dicen los expertos que un sistema solo existe si está por escrito, de forma que no debe haber ningún tipo de ambigüedad en la metodología de inversión que se pretende aplicar. Las reglas deben ser coherentes entre sí y no pueden contradecirse.

Porqué de los sistemas, ventajas e inconvenientes

Cuando uno se mete de lleno en el mundo de la inversión en bolsa se da cuenta de que hay muchas formas y métodos para operar. Una primera clasificación de estos métodos que se puede hacer es en lo referente a operar con un conjunto de reglas fijas (un sistema) o no, a través de decisiones individuales del trader u operador, que decide cuándo y qué comprar o vender.

Dependiendo de nuestra personalidad puede que nos interese operar un sistema 100% automático tal y como está definido en el apartado anterior. Esto debería traernos los siguientes beneficios:

  • No es emocional, nuestros resultados no dependerán de nuestro estado de ánimo o habilidad en el momento de ejecutar la operación.

  • Es 100% objetivo y no se presta a interpretación. Es imposible engañarse a uno mismo. Una señal de compra es siempre una señal de compra, da igual que sepamos que mañana se va a publicar un dato relevante del mercado (suponiendo que eso no está incluido en la estrategia) o que pensemos que en esta ocasión la señal no va a dar buen resultado.

  • Tiene pocas reglas. Con un conjunto limitado de reglas (menos de 10 y en ocasiones menos de 5) se puede crear un sistema de trading bastante bueno. El inversor no tiene la sensación de que hay algo que desconoce que le puede influir en las operaciones. Todo está incluido en ese conjunto de reglas. Si con este número limitado de reglas el sistema funciona entonces no hay ninguna necesidad de complicarlo más.

  • Es cuantitativo o “medible”, eso quiere decir que por adelantado vamos a tener una idea aproximada de la evolución de nuestros resultados. Esto es una gran ven-taja por dos razones. La primera es que nos permite estar preparados psicológicamente para los periodos difíciles. La segunda es que disponemos de unos datos de simulación que nos van a permitir implementar estrategias de gestión de capital para mejorar los resultados.

En todos los puntos anteriores se supone que el inversor opera el sistema sin desviarse de él. Que toma todas y cada una de las señales que le marque el sistema. Eso debe ser siempre así porque si uno no sigue su sistema al pie de la letra, para que lo ha probado en datos históricos? En ese caso sus resultados nunca se parecerán a lo que ha simulado. Si uno no sigue fielmente un sistema entonces no tiene sistema.

No todo son ventajas cuando uno decide operar un sistema. Algunas desventajas son:

  • No se tiene todo en cuenta. Cualquier evento inesperado en los mercados suele aumentar la volatilidad de estos. Un inversor que sigue un sistema debería ignorar esta nueva información porque se supone que no debe desviarse de su sistema y que esto ya debería estar incluido en los datos sobre los que ha simulado. Evidente-mente esto no siempre se cumple y con frecuencia cuando el mercado reacciona con fuerza muchos sistemas (especialmente aquellos diseñados para un entorno poco volátil) generan pérdidas.

  • Con frecuencia el inversor tiene la sensación de que podría hacerlo mejor sin sistema. Cuando un sistema entra en un periodo de pérdidas o drawdown, el inversor empieza a pensar que no tomaría esta u otras señales, que en su lugar operaría de otra forma. Dependiendo del inversor operar sin sistema podría reportarle más beneficio o no, pero se asume que aquel que ha decidido operar un sistema es porque cree que este sistema le dará mejores resultados que operar sin él.

  • Los sistemas no funcionan de por vida. Un buen ejemplo es el sistema de las “tortugas” (sistema basado en comprar y vender nuevos máximos/mínimos en el mercado). Un mercado lateral prolongado hizo que el sistema de las tortugas dejara de funcionar. ¿Quién puede operar un sistema que produce pérdidas durante dos años o más? Quién tomará todas las señales al tercer año? El que opera un sistema y se da cuenta de que ha dejado de funcionar debe seguir investigando. Diseñar sistemas es una tarea que nunca termina.

  • Un sistema requiere tomar todas las señales. Para bien y para mal. Supongamos que operamos un sistema seguidor de tendencias con un 35% de aciertos (bastante típico). Eso quiere decir que el 65% de nuestras operaciones resultarán en pérdidas. Una minoría de operaciones generarán suficiente rentabilidad como para compensar la mayoría de las pérdidas. Si nos vamos de vacaciones o no podemos introducir una orden, y resulta ser de las ganadoras entonces habremos arruinado el sistema solamente por fallar en la ejecución de una orden, ya que los resultados quedarán alterados y hasta que no llegue la nueva operación perteneciente al 35% de ganancias todo serán pérdidas.

En definitiva, operar un sistema no es fácil y no implica el éxito per se, sin embargo sus ventajas pueden hacer que sea la opción más aconsejable para conseguir la rentabilidad de forma regular en la gran mayoría de inversores.

Requisitos de los sistemas

Evidentemente el primer requisito es que un sistema sea rentable en datos históricos. Pero eso no garantiza que vaya a ser rentable en el futuro, y aquí tenemos un error común de razonamiento que es el siguiente:

Un sistema rentable debe tener un backtesting positivo (proporcionar ganancias de simulación), pero un backtesting positivo no implica que tengamos un sistema rentable.

El método científico nos ayuda ante este error común de razonamiento que es pensar que con una o varias simulaciones rentables estamos ante un sistema con poder predictivo o ganador. El método científico nos dice que debemos plantear la cuestión al revés y asumir que nuestro sistema no genera beneficios. Si somos capaces de falsificar esta afirmación con un cierto grado de confianza entonces estaremos ante un sistema rentable. Para ello se asume que el sistema tiene una ganancia promedio nula y si las pruebas indican que no es cierto, que a un determinado grado de confianza (comúnmente el 95%) la ganancia promedio es superior a cero entonces podemos afirmar de forma matemática (estadística) que tenemos un sistema ganador.

Este requisito de tener un sistema fiable estadísticamente es muy relevante, ya que un operador que tenga que elegir entre un sistema con ganancia promedio pequeña pero fiable estadísticamente, y un sistema con gran ganancia pero poco fiable elegirá siempre el primero porque solo tiene que aumentar el tamaño de la posición en el mercado para conseguir un sistema con ganancia elevada y muy fiable. Los sistemas que se operen con dinero real deben tener una ganancia promedio mayor que cero al menos con un 95% de confianza.

Por otra parte, y como hemos visto anteriormente otro requisito importante para los sistemas es que se compongan de unas pocas reglas simples y bien definidas. Si no fuera así sería muy complicado poder supervisar su correcto funcionamiento.

Categories:

No responses yet

Deja una respuesta


© Trading Minimalista - Todos los derechos reservados - 2020

Politica de Privacidad - Terminos y Condiciones de uso - Politicas de Cookies

Este sitio web utiliza cookies. Las aceptas? Leer más ACEPTAR

Aviso de cookies
error: Content is protected !!